En cada
país, una de las inversiones más fuertes de los sistemas educativos ha sido
siempre la de incrementar el porcentaje de población alfabetizada, es por ello
que los libros de texto surgieron como instrumentos de enseñanza con la
invención de la imprenta por Johann Gutenberg. Si podemos señalar que aunque
diferentes pedagogos reclamaron su utilización en la enseñanza como Ramus y
sobre todo Comenio, no fue hasta finales del siglo XIX cuando este material
curricular se conviene en elemento básico en nuestro sistema educativo
occidental gracias a la introducción y extensión del sistema universal escolar,
y con ello a la necesidad de homogeneizar los contenidos a transmitir por los
profesores a sus estudiantes.
El libro de
texto bien elaborado resulta una coherente concreción de una pedagogía nacida
en los monasterios de la Edad Media, institucionalizada por las órdenes
religiosas de los jesuitas y salesianos, y universalizada por el
desarrollo del capitalismo, las revoluciones burguesas y la creación de los
estados nacionales entre los siglos XVII y XIX . Una característica de la
pedagogía escolástica es la separación entre la experiencia del sujeto y el
conocimiento a construir, otra es la separación entre la vida social y cultural
del sujeto y la experiencia institucional de la escuela.
Un buen
libro de texto debe contener la información básica para el desarrollo de un
curso o año escolar, debe ser diseñado y organizado para un nivel y materia
especifico. En su organización general puede estar compuesto de: una portada,
un título; una carátula alusiva, ya sea a la disciplina a la que pertenece o
una metáfora entre el título, la disciplina y la educación; referencia al
grado, año, nivel, ciclo, jurisdicción para la cual ese libro de texto fue
escrito; referencias editoriales, índice, hojas numeradas, dibujos, fotos,
actividades, títulos, subtítulos, notas al margen, textos, cuadros, colores,
glosarios, apéndices, anexos, bibliografía, etc.
Debe abordar
todos los temas propuestos en los programas escolares, explicándolos a sus
destinatarios, los alumnos, de manera clara y suficiente. Por lo tanto, el
lenguaje y el diseño del libro deben resultar apropiados y motivantes para
ellos. En este sentido, los gustos personales y preferencias del profesor, han
de subordinarse a las necesidades de los alumnos ya que debe de estar orientado
el trabajo de los niños hacia los aspectos fundamentales de un tema.
En tal
sentido, debe presentar una buena organización de los contenidos y una dosificación
suficiente y equilibrada de actividades, sin caer en la exageración. Como una
guía debe poseer contenido con validez científica para que sea confiable y el
aprendizaje sea adecuado, recursos gráficos, textos e información de refuerzo y
desarrollo de actividades. Cada libro de texto tiene una adecuación dependiendo
del nivel de estudio y la exigencia, de esta manera puede variar en número de
elementos o variar en la forma de organizarse, por ejemplo, en los libros de
niveles bajos cobra importancia el estilo del recurso gráfico y baja la
relevancia de la cantidad de contenido para hacerlo más atractivo y efectivo.
El contenido debe ser adecuado y poseer validez científica.
La
información es la base para el desarrollo temático, de ella depende gran parte
del aprendizaje, una buena información ayuda a comprender mejor lo estudiado y
generar aprendizajes más objetivos. El contenido debe ser organizado de acuerdo
a la temática y al nivel de estudio, por ejemplo para ciertas temáticas y
niveles avanzados el texto puede ser extenso pero para niveles bajos debe
presentarse sintetizado y redacción atractiva dado que la adecuación está
ligada a la manera de aprender de los estudiantes en las diferentes etapas así
como a la exigencia del nivel.
El recurso
gráfico es de mucha importancia en el libro de texto, las imágenes ayudan a
comprender mejor lo expresado en el contenido ya que podemos trasladar la
ilustración a nuestro cerebro y enriquecerla con otros conocimientos, así que
la dificultad que implica el texto únicamente en construir una imagen la
solventa el recurso gráfico. Otro elemento positivo del recurso gráfico es que
da una apariencia atractiva a las páginas, ya sea por el color o por la
representación de la imagen.
Las
lecturas, cuadros o glosario son ejemplo de texto complementos o
refuerzos del contenido. Las lecturas ayudan a comprender mejor lo estudiado
brindando elementos relacionados a la aplicación de la temática en una
situación, tiene la función de ejemplo pero con mayor riqueza, los cuadros
sintetizan la información y la organizan de manera más entendible, los
glosarios son importantes porque solventan las dudas en el significado de los
términos propios del contenidos. Un libro de texto debe incorporar elementos
que se considera son necesario para un mejor aprendizaje, de esta manera las
variaciones dependerán de la naturaleza de cada libro.
Las
actividades constituyen la práctica de lo estudiado. Siendo una guía, el libro
de texto debe proporcionar actividades que refuercen los conocimientos dados en
el contenido a la vez que crea una dinámica de trabajo más atractiva. Algunos
libros de texto pueden tener al final de cada lección o temática espacios para
desarrollar la actividad; también, puede aparecer como indicación para
realizarse con otros recursos y en momentos paralelos al estudio del libro,
variando de ser una práctica personal sencilla a ser un proyecto personal o
grupal.
Cualidades
deseables en un libro de texto:
- El libro debe evidenciar que
la información que presenta no es absoluta y que para aprender es
necesario recurrir también a otras fuentes de información.
- Sus actividades deben
fomentar procesos mentales de análisis, juicio crítico, creatividad y
aplicación de lo aprendido y deben propiciar la interacción grupal dentro
y fuera del aula.
- Su información debe ser
clara, pertinente, actual, suficiente y ha de motivar al alumno a
aprender, y a permanecer interesado mientras lee y trabaja.
- El libro debe apoyar al
docente en el desarrollo de todos los temas de un programa académico,
aportando información y actividades que esclarezcan las ideas y afiancen
el aprendizaje en los alumnos.
La calidad
de las interacciones que se consigan con el libro de texto dependen de una
serie de variables: cómo es utilizado por parte del profesor, cómo está
diseñado, en qué contexto se utiliza, para qué objetivos, qué actitudes tendrán
profesor y alumnos hacia él.
- Las actividades que componen el libro están
desarrolladas y basadas en el currículo.
- Es una herramienta que
permite llevar una secuencia lógica de contenidos, de acuerdo a cada
nivel, estableciendo tiempos y una serie aspectos metodológicos
considerados apropiados.
- Es una guía e importante
fuente de conocimientos para los estudiantes.
- Pueden ser consultados en
cualquier momento y en cualquier lugar, lo que le da una disponibilidad
absoluta al estudiante para realizar actividades de retroalimentación,
repasos, etc.
- Promueve la lectura como
un hábito para la adquisición de nuevos conocimientos.
- La consulta de un libro
de texto, no requiere el uso de energía eléctrica.
- Los libros de texto promueven en muchos casos el
comodismo en los docentes, de manera que éstos se desprofesionalizan,
delegando su importante labor al libro, en el cual encuentran objetivos,
secuencia de contenidos, saberes autorizados, actividades, etc.
- Los conocimientos y
lineamientos del libro se vuelven algo incuestionable, más que la misma
palabra del docente, quien subordina su accionar al mismo, perdiendo su
autonomía profesional.
- No se hacen las
adaptaciones pertinentes del libro de texto a las necesidades y entorno
del estudiante, por el contrario a veces se intenta adaptar el grupo de
estudiantes y su realidad al libro de texto.
- El proceso de enseñanza
aprendizaje se puede volver rutinario y en consecuencia desmotivante, sino
existe creatividad e inventiva para poder adoptar estrategias didácticas
apropiadas para su uso.
- El precio no siempre está al alcance de los
padres de familia de los estudiantes.